Contenido Caracterización

Resultados

Los resultados de la investigación de campo se sintetizan como provenientes de cuatro zonas de la cuenca: Tropical Seca, Tropical Húmeda, Costera Húmeda y Montano Húmedo (Mapa 7). Con base en estos resultados se presentan conclusiones y recomendaciones a la IS/DWC, al PROCUENCA-SAN JUAN y a los gobiernos locales y nacionales de Costa Rica y Nicaragua.

Tropical Seca (lago Nicaragua y sus afluentes)

En la CRSJ, la totalidad de esta zona se encuentra en Nicaragua. Con precipitaciones medias anuales que varían entre 750 y 2.500 mm y temperaturas entre 23ºC y 28ºC (las temperaturas más altas se presentan al norte del lago). Esta zona tiende a tener sabanas de pastos tropicales, con la ganadería y la agricultura (arroz, maíz, trigo, sorgo y frijol) como principales actividades económicas. Los municipios en la parte alta del lago Nicaragua presentan una amenaza baja a moderada de huracanes, y en el noroeste la amenaza es moderadamente alta (Mapa 4). La totalidad de la zona presenta una amenaza moderada a muy grave de sequías, y se ve expuesta a temporales de lluvia cortos pero sumamente intensos. Las fuentes acuíferas —que pueden ser pozos perforados o excavados, ríos, arroyos, estanques y cisternas en las áreas rurales y agua entubada en las zonas urbanas— rara vez se secan. Sin embargo, las pueden afectar las tormentas intensas y la subsecuente contaminación de estanques y pozos.

La mayor parte de la población de esta zona habita al oeste y sudoeste del lago, donde los niveles de pobreza no son tan graves como al norte del lago (Mapa 8). La red de carreteras en las zonas más pobladas es buena en general, pero en las zonas más pobres cercanas al lago los caminos son escasos y presentan, en general, malas condiciones. En consecuencia, el transporte se efectúa generalmente por medio de pequeñas embarcaciones que surcan el lago entre los centros de población.

La zona ha estado poblada el tiempo suficiente para que las comunidades locales hayan aprendido a cuidarse de los fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, como es de esperarse, se presentan problemas en las comunidades más pobres que se ven forzadas a vivir en situaciones más precarias dentro de las llanuras de ríos y arroyos que padecen inundaciones, así como en las zonas bajas que rodean al lago Nicaragua.

Como respuesta a la solicitud de la IS/DWC de identificar ejemplos de las mejores prácticas de hogares y comunidades para enfrentar la variabilidad climática, se destacan las siguientes. Cabe resaltar que las ONG desempeñan un papel importante en muchas de las prácticas a este nivel.

  • La calidad del agua se protege mediante la reforestación de las principales cuencas y áreas ribereñas.
  • Las escuelas y otras instituciones adoptan un río o arroyo para mantener el agua limpia y los bancos cubiertos de vegetación.
  • En varios sitios se dispone de programas de educación ambiental que enseñan a las poblaciones locales a proteger sus fuentes acuíferas; algunos hacen énfasis en la restauración y conservación de las aguas subterráneas.
  • En comunidades donde ENACAL no tiene presencia, la oficina del alcalde cuenta con personal que trabaja con las organizaciones de defensa civil para la protección de las fuentes acuíferas, generalmente a través de la reforestación y la protección de los bosques.
  • Si durante una tormenta las crecidas aumentan significativamente y amenazan con contaminar la fuente acuífera, ya sea un pozo excavado, un pequeño estanque o un tanque de almacenamiento, los miembros del hogar o comunidad canalizan el exceso de agua para alejarlo.
  • Si la fuente acuífera de un hogar o comunidad se ve amenazada por una sequía prolongada, el agua se comparte entre los vecinos.
  • Cuando las fuentes acuíferas de los ganaderos más grandes se secan durante el verano, éstos trasladan su ganado a otras áreas en las montañas, donde hay suficiente agua y forraje.
  • La mayoría de las industrias más grandes tienen y mantienen su propia fuente de abastecimiento de agua, y además protegen la cubierta forestal alrededor del manantial, riachuelo o estanque.
  • Generalmente se tiene cuidado de mantener los pozos a un nivel por encima de las fuentes de contaminación, como letrinas y corrales.
  • Todas estas actividades son más sencillas si la comunidad o el municipio tiene un comité de aguas; sin embargo, el número de municipios que los tienen es relativamente bajo.
  • Los gobiernos municipales que se encuentran a cargo del abastecimiento de agua siempre buscan nuevas fuentes. En general tratan de explotar nuevos acuíferos subterráneos. Si escasea el agua durante sequías prolongadas, se ordena el racionamiento.
  • Para evitar la escasez en el futuro, un gobierno municipal está intentando aumentar la captura de agua destruyendo las presas más antiguas y permitiendo que el río fluya libremente sobre las áreas de recarga de las aguas subterráneas.
  • Este mismo municipio tiene un plan para emergencias que incluye coordinación con ENACAL para casos de inundación o sequía.
  • Los gobiernos municipales se coordinan entre sí y con las agencias nacionales encargadas del abastecimiento de agua y los organismos de respuesta en casos de emergencia, defensa civil y salud.
  • Durante sequías prolongadas, las agencias encargadas del abastecimiento de agua siguen un programa de almacenamiento y distribución y es posible que cierren el sistema durante la noche para conservar agua.
  • Todas las agencias nacionales y muchas de las instituciones locales de suministro de agua y servicios de salud cuentan con planes para casos de emergencia.
  • Los trabajadores del sector salud están conscientes de las enfermedades específicas que pueden contaminar las fuentes de agua y que pueden empeorar especialmente cuando baja el nivel del agua. Se cuenta con planes y con los insumos necesarios para clorar las fuentes de agua.
  • Las instituciones encargadas del abastecimiento de agua tienen planes para ampliar los servicios de agua entubada a todos los barrios, aunque no siempre cuentan con los recursos necesarios.
  • En algunas localidades existen pozos para emergencias que pueden ponerse en funcionamiento durante sequías prolongadas.

Tropical Húmeda (Río San Juan y sus afluentes)

Esta zona está distribuida casi equitativamente entre Costa Rica y Nicaragua en la CRSJ (Mapa 7). En los sitios donde la intervención humana es mínima, esta zona, con una tasa de precipitación media anual que varía entre 2.000 y 4.000 mm, generalmente está cubierta de bosques tropicales entre húmedos y muy húmedos, en especial del lado nicaragüense, donde la comunicación por vía terrestre es difícil y la densidad poblacional se reduce rápidamente al alejarse del lago. El lado costarricense tiene un historial de intervención agrícola (plantaciones de caña de azúcar, arroz, cítricos, palmito, aceite de palma, plátano y otros cultivos de árboles), una red carretera más completa y una mayor densidad poblacional dispersa en pequeñas comunidades. El Río San Juan se convierte en un medio de transporte importante.

Los niveles de pobreza son entre altos y severos (Mapa 8). Los servicios son mínimos y el agua potable escasa, en especial justo al sur del lago a lo largo de la frontera. Incluso los sistemas oficiales de distribución de agua no son utilizables debido a la contaminación del acuífero por pesticidas. Es en esta zona donde muchas personas del lado nicaragüense encuentran la manera de ingresar a Costa Rica. Exceptuando el extremo norte de la zona, las amenazas de inundaciones son muy altas en ambos países y alcanzan niveles moderados a lo largo de los ríos más importantes y justo al sur del lago (Mapa 2, Mapa 3). Las amenazas de huracanes son de muy bajas a moderadas (Mapa 4). Durante los períodos secos, las amenazas de sequías pueden ser graves (Mapa 5).

Los ríos y arroyos, así como los manantiales y los pozos excavados, se convierten en fuentes de agua potable en las zonas rurales al Sur y río abajo del Lago Cocibolca. Los sistemas acuíferos municipales y comunitarios a menudo dependen de tanques de almacenamiento y de distribución por gravedad. Exceptuando las partes más secas de esta zona, donde está menos afianzada la necesidad de enfrentar la variabilidad climática extrema; muchos de los habitantes del Norte del Río desarrollan actividades de subsistencia, las cuales conllevan a abrir el avance de la frontera agrícola. Por esta razón, las prácticas para enfrentar la variabilidad climática quedan más en manos de las autoridades municipales y del sector salud que en las de los hogares individuales. Del lado nicaragüense estas instituciones son principalmente ENACAL y los SILAIS. Del lado costarricense son AyA y los EBAIS.

  • El personal de todas estas instituciones recibe capacitación sobre respuesta en casos de emergencia.
  • Durante emergencias por inundaciones que pueden afectar las fuentes acuíferas del lado nicaragüense, el SILAIS coordina el trabajo con los alcaldes, el MARENA, ENACAL y cualquier otra organización gubernamental o no gubernamental.
  • El SILAIS tiene un plan de evacuación y albergue para casos de emergencia en las zonas en que las inundaciones pueden causar problemas.
  • Los EBAIS tienen planes de emergencia locales para mantener el abastecimiento de agua a clínicas y ciudadanos afectados.
  • Los EBAIS imparten charlas a sus pacientes sobre la manera de proteger las fuentes acuíferas.
  • El SILAIS cuenta con equipo para hacer cloro y un grupo de salud ambiental de emergencia para tratar el agua cuando las inundaciones contaminan las fuentes acuíferas.
  • Generalmente, las comunidades en Costa Rica tienen comités y planes para casos de emergencia.
  • Los planes incluyen tanto medidas de prevención como actividades de coordinación que ponen en marcha y coordinan la Comisión Nacional y los Comités Locales de Emergencia.
  • Los miembros de estos equipos son representantes de las distintas agencias estatales, autoridades locales y organizaciones privadas con responsabilidades en la comunidad.
  • En caso de que la escasez de agua afecte la esterilización de equipo médico y no médico, se utiliza agua de los depósitos para emergencias de ENACAL.
  • En aquellos sitios donde no hay oficinas de la ENACAL, el gobierno local es responsable del abastecimiento de agua a la población.
  • Los centros de salud tienen servicios posteriores a las emergencias que incluyen cloración de los sistemas acuíferos, fumigación de vectores de enfermedades y orientación para ayudar en casos de depresión psicológica provocada por los desastres.
  • En algunos municipios es necesario tener un pozo municipal, pues las acciones posteriores a las emergencias se llevan a cabo por prioridad y estos municipios son los últimos en ser atendidos.
  • Cuando se requiere irrigación, se toma agua de los ríos y no de los pozos. Algunos municipios tienen un plan de emergencia tanto para sequías como para inundaciones.
  • Para los sitios cercanos a las ciudades más grandes, es posible que lleven agua en camiones durante temporadas de sequía extrema.
  • Si la fuente acuífera se contamina por inundación, ENACAL tiene equipos de limpieza y un departamento que vigila los niveles de contaminación y hace los ajustes necesarios para su tratamiento.
  • En los sitios donde las comunidades normalmente se abastecen de agua de pequeños arroyos contaminados, los EBAIS llevan agua y aprovechan la oportunidad para enseñarles a no tirar basura, animales muertos, etc., al agua.
  • En lugares donde la fuente acuífera es un manantial, AyA lo protege con cercas y planta árboles en el área circundante.
  • Cuando una inundación afecta la fuente acuífera, una red de ciudadanos desvía o bombea el agua excedente para alejarla de la fuente.
  • El agua de los pozos se filtra o se desinfecta con cloro.
  • Los pozos se excavan lejos de cualquier fuente de contaminación.
  • Se prohíbe la deforestación en sitios donde hay fuentes acuíferas.
  • El SILAIS imparte charlas docentes sobre el ahorro y almacenamiento de agua potable y sobre la cloración de pozos.
  • Durante una sequía, el SILAIS suministra agua a centros de salud y hospitales.
  • En las áreas más áridas se almacena agua en barriles y cisternas durante la temporada de lluvias.
  • La mayoría de las industrias en estos municipios tienen su propia fuente acuífera y una gran capacidad de almacenamiento.
  • Las organizaciones no gubernamentales activas en estos municipios trabajan con prácticas de conservación de los suelos y reforestación de las cuencas deforestadas.

Costera Húmeda (zona costera de los Ríos Indio, Maíz y Tortuguero)

Esta zona comprende en su mayor parte ciénagas y tierras agrícolas en Costa Rica y bosques bajos y ciénagas en Nicaragua, en una franja en forma de una media luna a lo largo de la costa del Caribe. Su borde noroccidental se ha convertido en una frontera agrícola donde los campesinos sin tierras buscan un lugar para cultivar. Su borde sudoccidental ya se ha utilizado para plantaciones de plátano y ganadería. Sin embargo, la mayor parte, con mucho, de esta zona costera está formada por el complejo binacional de zonas protegidas (reservas y corredores biológicos, refugios de vida silvestre, reservas forestales y parques nacionales) llamado Sistema Integral de Áreas Protegidas para la Paz (Sí-a-Paz). Estas zonas protegidas cubren cerca de 4.000 Km² y representan una porción significativa de la CRSJ (Mapa 9).

Hay cinco o seis pequeñas poblaciones a lo largo de la costa que datan de la década de 1850, y más o menos una docena de centros entre las montañas y las tierras bajas de Costa Rica. Estos centros surgieron incluso antes como plantaciones de plátano y cacao y posteriormente fueron objeto de planes de colonización tanto dirigidos como no dirigidos. Aparte de estos centros, algunos de los cuales están creciendo rápidamente, la población tiende a ser escasa y dispersa a lo largo del Río, en campos madereros y ranchos ganaderos.
Los niveles de pobreza en las zonas ocupadas son altos. El servicio de agua potable no parece capaz de seguir el ritmo del crecimiento demográfico, pues los esfuerzos por suministrar y administrar adecuadamente el agua potable en muchos de los centros poblacionales están quedando más atrás que la demanda.

Los centros poblacionales localizados al borde de las montañas reciben aguas lodosas. Esto se debe a que las fuertes corrientes acarrean consigo más sedimentos, así como a la construcción de carreteras y a materiales provenientes de derrumbes. Las amenazas de inundaciones son muy altas por la falta de elevación, las tormentas repentinas y los niveles freáticos altos y una precipitación anual muy elevada, entre 3.000 y 4.000 mm tierra adentro y hasta de 6.000 mm en la costa. Las temperaturas son altas. Las amenazas de huracanes son moderadas a muy altas; las amenazas de sequías son bajas. Exceptuando los centros poblacionales más grandes, que reciben agua de AyA; los cantones restantes tienen asociaciones o comités de aguas que reciben asesoría regular de AyA.

  • Los hospitales localizados en el interior de la cuenca pueden atender a muchos pacientes a la vez, pero la mayoría no cuenta con un plan organizado para enfrentar los problemas provocados por las inundaciones que afectan el suministro de agua para consumo humano. Los que tienen algún plan también se coordinan con la Comisión Nacional de Emergencia, AyA y las autoridades municipales.
  • AyA tiene bajo su responsabilidad la protección de las fuentes de agua potable; se coordina con el MINAE para la protección de los bosques que rodean estas fuentes.
  • Los comités de emergencia generalmente están integrados por representantes del cuerpo de bomberos, la Cruz Roja, la guardia rural, el hospital local y las autoridades municipales.
  • Las ONG ambientales apoyan las labores de reforestación y conservación forestal para proteger las fuentes acuíferas.
  • Las comunidades han realizado obras de prevención, control y mitigación en las fuentes de aguas superficiales de donde se abastecen para el consumo humano, con el fin de reducir la contaminación.
  • Existen ONG`s que manejan la tierra que calculan el “valor ambiental” de permitir que los bosques protejan los recursos acuíferos y reciben recursos financieros, el que a su vez les permite proporcionar asesoría sobre el manejo de aguas y tierras a otros productores de la zona.

Montano Húmedo (cabecera de las cordilleras)

Esta zona se extiende a lo largo de las tierras altas de Costa Rica desde la Cordillera de Guanacaste al oeste, a través de la Cordillera de Tilarán y por la Cordillera Central hasta llegar a la costa del Caribe. Marca el extremo meridional de la CRSJ una serie de volcanes, cuatro de los cuales tienen más de 2.000 metros de altura y uno de casi 3.500 metros. Se trata de una zona de alta precipitación (entre 3.000 y 5.000 mm anuales). Por la altitud y la nubosidad estacional, las temperaturas relativamente frías pueden bajar hasta 10ºC. La mayor parte de esta zona se clasifica como húmeda a muy húmeda de bosque premontano o montano. Muchos de los afluentes del Río San Juan se forman aquí y abastecen el agua para la operación de industrias, la energía hidroeléctrica y la recarga de las aguas subterráneas para el suministro de agua potable de alta calidad. El borde sur de esta zona (y por lo tanto el límite meridional de la CRSJ) cruza por lo menos 15 zonas protegidas administradas por el MINAE (Mapa 9). AyA, los municipios y las comunidades locales son los principales agentes con responsabilidad directa en el manejo y la operación de los sistemas acuíferos urbanos y rurales.

Las fuentes y la calidad del agua potable varían. Las poblaciones humanas en los cantones del oeste y del este obtienen su agua potable de manantiales y ríos; las del centro la obtienen de pozos o de una combinación de ríos, manantiales y pozos; más hacia el este se obtiene agua potable de mala calidad de ríos y pozos poco profundos.

Las amenazas de huracanes son moderadas en el extremo noroeste de la zona y de bajas a moderadas en las otras zonas. No obstante las perturbaciones tropicales, incluso algo distantes, pueden provocar aludes, derrumbamientos de lodo y desbordamientos de ríos, situación que se ve agravada por el aumento de las construcciones en las llanuras propensas a inundaciones. Cuando se saturan de agua, los suelos más empinados pueden debilitarse, destruir los sistemas de distribución de agua y llenar pozos y estanques con sedimentos. Río abajo, las inundaciones y anegamientos a menudo destruyen los cultivos.

  • Debido al volumen y la calidad del agua disponible en esta zona, de alguna u otra forma, se ha encargado a muchas organizaciones, el cuidado y administración de sus fuentes, su distribución y su almacenamiento . La mayoría lo hace en coordinación con AyA, aunque en las ciudades más grandes es posible que las autoridades municipales se encarguen de administrar el agua.
  • El manejo y la protección del agua en la zona está en manos de muchos grupos distintos, incluidos comités de aguas, comités de desarrollo, comunidades, estudiantes y organizaciones no gubernamentales.
  • En los centros de salud se imparten clases sobre el manejo de aguas negras y grises y sobre la manera de utilizar las aguas no tratadas en aquellos sitios en que sólo se recomienda el uso de agua embotellada para beber.
  • También se imparten clases sobre la forma de proteger las fuentes de agua potable y se subraya que no se debe arrojar basura, desperdicios o animales muertos al río.
  • Las clases también incluyen información sobre la ubicación de pozos y otras fuentes acuíferas en relación con la posición de letrinas y corrales.
  • El personal del sector salud vigila la calidad del agua en coordinación con otras organizaciones, como el Instituto Técnico, AyA y la CCSS.
  • En otras partes de esta zona asumen estas tareas asociaciones de aguas, comités de aguas u otras instituciones.
  • Existe coordinación con respecto a la protección y administración del agua entre la comunidad empresarial y las autoridades municipales.
  • Existe coordinación entre los comités de aguas de las comunidades y AyA.
  • Algunos cantones tienen un plan de emergencia para inundaciones y un comité de emergencia integrado por representantes del Ministerio de Salud, la Cruz Roja, las autoridades municipales, el cuerpo de bomberos, centros de educación y miembros de la sociedad civil.
  • El centro agrícola de un cantón elaboró un programa educativo sobre uso del suelo y la manera de evitar la contaminación de ríos y arroyos con pesticidas, fertilizantes y residuos de cultivos.
  • Los agricultores y ganaderos, junto con la comunidad en general, se han propuesto limpiar los bancos y valles y conservar la vegetación ribereña.
  • Algunas comunidades han sembrado cultivos como mandioca, plátano y frijol, que son más resistentes a las lluvias intensas.
  • Cuando se permite, las tierras del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) pueden ser administradas por un municipio o comunidad como reserva forestal para proteger sus fuentes acuíferas.
MINAE MARENA GEF UNEP OAS